ESTO ES LO QUE NUESTRO GRUPO SMILER HA
ESTADO INVESTIGANDO SOBRE EL
SIMBOLISMO EN LA LA FILOSOFÍA
SIMBOLISMO: En sentido general se puede
considerar filosóficamente como simbolismo a toda «doctrina según la cual el
espíritu humano no conoce más que símbolos». En filosofía se habla a veces
también de simbolismo racional como «sistema de signos o símbolos abstractos»,
merced a los cuales la razón se libera de la servidumbre de lo sensible y lo
inmediato, y trasciende el tiempo y el espacio. Los signos y los símbolos
juegan un papel importante no sólo en la ciencia, la filosofía, el arte, sino
en todo lo que se puede llamar la actividad cultural como creación, acumulación
y transmisión de valores espirituales.
. Simbolismo y filosofía: tomado como una filosofía o como una teoría
general del conocimiento, o sea, como «doctrina según la cual el espíritu
humano no conoce más que símbolos», según decíamos al principio de esta voz,
presenta numerosos problemas, y se enfrenta con las posturas realistas que, de
una forma u otra, reconocen que las cosas existen en su «ser natural» tales
como las percibimos y las concebimos. Aunque los sentidos puedan engañarnos a
veces en la percepción de las cosas, y entonces los conceptos de las mismas
puedan ser inadecuados, no cabe duda, por eso mismo, porque conocemos casos o
somos capaces de descubrir cuándo los sentidos engañan, de que el entendimiento
humano posee una capacidad natural de conocer las cosas tal cual son y una
tendencia natural al realismo. En éste caben y hay que admitir matices (v.
REALISMO I-II), pero no se puede decir que todos nuestros conocimientos sean de
símbolos solamente o que tengan siempre carácter simbólico, aunque gran parte
del conocimiento humano se sirva de un amplio instrumental simbólico.
Según Platón (v.) hay dos mundos, el mundo sensible y el mundo
inteligible o de las Ideas. El verdadero mundo es este último, mundo perfecto,
inmutable, eterno. El mundo sensible en el cual vivimos es sólo un universo
material, un mundo de cosas que son copias imperfectas de las Ideas. Nuestros
sentidos, al tomar contacto con estas cosas imperfectas, recuerdan al alma las
ideas que ella ha conocido con anterioridad. Este recordar es el anamnesis
platónico. El mundo sensible es, pues, una copia del modelo perfecto, una
participación -methesis, dice Platón- de las Ideas, que para el hombre es
ocasión y causa material del conocimiento; o sea un símbolo que representa
aquello que existe de verdad: La idea
El s. de Kant (v.) reviste formas distintas. El filósofo alemán
distingue dos «caracteres» del alma humana: uno inteligible, otro empírico.
Esta dicotomía es de inspiración platónica. Pero hay otro aspecto de la
filosofía kantiana que pretende presentarnos algunas formas y expresiones
religiosas como simples representaciones simbólicas. Kant deja entender que los
dogmas y los hechos de la Revelación son sólo símbolos y por eso combate lo que
llama él «los estatutos de la fe eclesiástica». Como bien observa Hirchberger,
«Kant, al igual que toda la Ilustración (v.) racionalista, es ciego para el
misterio, para el culto y para el legítimo simbolismo» (Historia de la
Filosofía, 4 ed. Barcelona
1972, 218)
LINK DE LA PAGINA: http://mercaba.org/Rialp/S/simbolismo_filosofia.htm
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